Primer año de gestión al frente de la Intendencia de Montevideo

 Martínez convocó a trabajadores, cooperativistas y empresas a buscar una solución estructural

El intendente de Montevideo Daniel Martínez convocó a trabajadores, cooperativistas y empresarios vinculados al transporte a un diálogo franco –”a corazón abierto” – para analizar cambios estructurales al transporte en Montevideo. “Si no queremos que reviente el sistema tenemos que trabajar para corregir los problemas estructurales que tenemos”, afirmó Martínez a LA REPUBLICA, al cumplirse el primer año de gestión.

La reunión fue fijada para la semana próxima. Ayer, Martínez se reunió con la Unión Nacional de Obreros y Trabajadores del Transporte (Unott), en el marco de una ronda de contactos con todos los actores involucrados en el sistema de transporte capitalino. El jefe comunal ya obtuvo el acuerdo de representantes de las empresas del transporte colectivo para iniciar una revisión conjunta del mejoramiento del servicio brindado a la ciudadanía.

¿Dónde cree que radica el problema en el transporte capitalino?

El transporte, es un gran problema. Primero, hay un problema estructural. Yo cuento siempre la anécdota. Hace unos años atrás, un experto en movilidad urbana catalán se subió a un helicóptero con gente de la intendencia, recorrió Montevideo.

Iban señalando sitios y le iban contando: ahí hay poca gente, se fue porque no podía pagar, se enteró del vaciamiento del Cordón, la Aguada, Centro, Goes, Ciudad Vieja, Unión y algún otro lugar más, preguntó pero eran lugares donde tenían servicios, sí, pero la gente ya no podía pagar, entonces la gente se fue para la loma del burro, donde el diablo perdió el poncho. El comentario del catalán fue: pero esta ciudad es inviable.

Hay un problema estructural, debido al vaciamiento de esas áreas centrales de Montevideo, producto de políticas de gente que no quiso hacer daño, pero en definitiva hubo mucha gente que en la década de los ochenta, noventa, y principios del 2000 no pudo pagar vivir en zonas que tenían todos los servicios y se fue a ocupar asentamientos, tenemos una ciudad donde el saneamiento que nos queda es carísimo, porque tenemos que llevar caños lejísimos, lo mismo le pasa a la UTE, a la OSE, y lo mismo le pasa el transporte, porque terminamos haciendo diez kilómetros para llevar cinco personas.

¿Cómo resolverlo entonces?

Es un problema estructural nuestro transporte, salvo que logremos redensificar Montevideo, que es un proceso larguísimo y que es parte de nuestras metas, no se hace de un día para otro: ¡abracadabra que la gente que vive en Villa Reuro que aparezca viviendo La Aguada!. No!, eso no existe. La magia solo existe en el amor. Así que no va a ser posible. Por lo tanto eso es un problema estructural. Tenemos que convivir con eso.

Desde el inicio de su gestión, y anteriormente durante su campaña, usted ha insistido con la necesidad de introducir cambios.

Sí. Pero tenemos el sentimiento que este primer año nos pasamos nueve o diez meses con el incendio de Raincoop sin poder hacer lo que ahora yo he llamado a trabajadores y a empresas a hacer: bueno, dentro de un rato (por ayer) me reúno con la UNOTT; decir, bueno muchachos está todo bien, pero al paso que vamos cada vez viaja menos gente en los ómnibus la intendencia no puede seguir poniendo plata, el gobierno no puede poner plata si no queremos que reviente el sistema tenemos que trabajar hacia corregir cuestiones que tenemos.

¿Por dónde pasarían esas correctivos?

Por ejemplo, yo dije una que la Unott lo malinterpretó pero no importa yo respeto a los trabajadores son las reglas, mucho antes de lo que muchos piensan, la tarjeta recargable o por el celular, va a subir al ómnibus y va a pagar el boleto, la función del guardia progresivamente va a dejar razón de ser.

Ahora, yo dije, eso no implica mandar para la casa a mil y pico de personas. No, no, para nada. Habrá que dar los plazos necesarios, buscar tal vez jubilaciones anticipadas, si un chofer se jubila bueno tal vez que haya un guardia que haga entrenamiento y pasa a ser chofer. Y después revisar un montón de cosas por ejemplo ¿cuánta gente se necesita de mantenimiento por ómnibus promedio, cuántos administrativos se necesitan? Ver, en base a las tecnologías, también, qué cambios.

Las líneas que tenemos son las correctas o hay que modificarlas? Tanto para minimizar costos como para darle mejor servicio a los ciudadanos. Hay barrios donde llega una sola línea y diez veces por día, obviamente no alcanza si el barrio tiene diez mil habitantes. Hay que sentarse, a corazón abierto, sin prejuicios, para analizar qué cambios hay que hacer.

Usted inició una ronda de contactos. ¿ Qué respuestas ha obtenido hasta el momento?

Con las dos cooperativas y con las dos sociedades anónimas muy buenas yo diría que espectaculares. Creo que queda clarísimo que se trabajó para que si caía Raincoop, el personal y las líneas fueran absorbidas por las cooperativas y Come. No porque tengamos nada contra Cutcsa; para mí Cutcsa es una excelente empresa y no tenemos nada que decir, hay respeto total.

Lo que pasa es que entendemos que es bueno que haya una cierta distribución del sistema. Pero vuelvo a decir, no hay nada contra Cutcsa. Ahora bien, hicimos una propuesta en diciembre de 3,3 personas por ómnibus para que absorvieran estas cooperativas Ucot, Come, Coetc que por decisión democrática de la asamblea de Raincoop y porque aparte quisieron seguir teniendo su cooperativa muy dignos hicieron esfuerzos tremendos, no funcionó.

Entonces pasamos ante el cambio de realidad, a 3,1 por ómnibus tuvimos que discutir mucho con las empresas porque ellos querían no más de 2,7 por ómnibus porque tenían miedo de que eso afectara su rentabilidad y la vida propia de las cooperativas y de la empresa, logramos convencerlas, un día y medio antes Come se baja.

Yo los cuestioné, les dije, che avisen antes. Lo que pasa dice, hicimos un tanteo y 7 de cada 8 iba a votar en contra de la asamblea. Ta, o sea, lo que pasó pasó; ahora bien, ahí había que hacer, el testimonial, tal vez llevando a la muerte al sistema cooperativo y decir, bueno, lo que tenía Come lo repartimos entre Coetc y Ucot, que hubiera sido, como ellos han reconocido, un golpe de gracia, o decíamos, como tenemos un sistema cooperativo fortalecido, esto no se lo podemos dar a Coetc y Ucot, bueno, se lo damos a Cutcsa. Y bueno, fue lo que hicimos.

¿Cree que fue el camino correcto?

Cada vez me convenzo más que, y a la luz de los hechos, de que los verdaderos defensores del cooperativismo fuimos quienes marcamos esta línea. Ahora bien, ya está, llevamos diez meses arrastrando la problemática de Raincoop, que en realidad hace 15 o 20 años ya estaba el problema.

Ahora es momento de pensar en resolver los problemas estructurales. El año pasado, bajó 4,2% la venta de boletas; los cuatro primeros meses de este año iban 6,93%, casi 7%. En mayo siguió cayendo pero menos, con lo cual el promedio bajó a 5,25%. Pero es brutal.

Porque no viene Mandrake y pone la plata. Es impensable, pensar que la Intendencia es Papa Noel que puede seguir haciendo plata y entonces dejar de hacer radicación de asentamientos o dejar de tener plazas o dejar de invertir en veredas y baches o dejar de hacer las diez mil cosas que tiene que hacer.

Es irresponsable, por lo tanto tenemos que sentarnos todos, sabiendo que nadie es dueño de la verdad superando las desconfianzas de todas las partes para trabajar en una búsqueda de una solución estructural. Yo tiré una idea. Está bien, es más que obvia.

Ahora, nos reunimos con Unott (ayer) La semana que viene estamos convocando a una plenaria para empezar a discutir los temas de fondo, con trabajadores, cooperativistas y empresas. Al mismo tiempo, pensamos ir informando sistemáticamente a la Comisión de Transporte de la Junta Departamental, para que haya información.

El paso siguiente, vamos a abrir una app específica de consulta y opiniones para tener el sentir ciudadano y aparte los ediles, tienen temas para opinar. Vamos a tratar de tener escenarios parar atacar los problemas de fondo.

 Fuente: Las República
6 de julio 2016