El Frente Amplio vuelve a la carga para habilitar el voto consular

Un grupo de legisladores ya está negociando el tema con la oposición

El Frente Amplio volverá a la carga en busca de lograr que los uruguayos que viven en el exterior puedan votar. Un grupo de trabajo conformado por los legisladores Roberto Chiazzaro (Partido Socialista), Macarena Gelman (Ir), Lilián Galán (MPP) y Constanza Moreira (Casa Grande) está elaborando un proyecto de ley en ese sentido.

Los parlamentarios llevan cuatro meses de intensas reuniones en busca de lograr el mecanismo idóneo para que las fronteras dejen de ser un obstáculo a la hora de ejercer el sufragio. La modalidad que tienen definida impulsar es el voto consular.

Se trata de una bandera histórica de la izquierda que ha tenido tantos impulsos como fracasos. La derrota más clara fue en 2009 cuando, junto a las elecciones nacionales, hubo un plebiscito en el que se preguntó a los uruguayos si querían habilitar el voto epistolar (por correo).

En aquella oportunidad votó a favor de habilitar la enmienda constitucional el 37%. El fracaso fue contundente, ya que se necesitaba la adhesión de más del 50% del electorado.

En 2013, durante el gobierno de José Mujica, el Frente Amplio había apoyado un proyecto de ley presentado por la Institución Nacional de Derechos Humanos para habilitar el voto consular. Esa iniciativa también quedó en la nada.

Dado que se trata de una modificación a las reglas electorales, el proyecto de ley necesita dos tercios de los votos del Parlamento para ser aprobado. ¿Por qué la izquierda insiste ahora en este asunto luego de intentar sin éxito el apoyo de los partidos tradicionales en otras ocasiones? “Hemos tenido conversaciones con la oposición y nos encontramos con algunas posiciones más flexibles”, respondió al respecto el diputado Chiazzaro a El Observador.

Con ese optimismo, los integrantes del equipo de trabajo prevén intensificar el contacto con los representantes blancos, colorados e independientes. En busca de no entorpecer su estrategia, Chiazzaro prefirió evitar dar el nombre de los políticos con los que ya hablaron y con los que hablarán en el futuro cercano. El legislador socialista dijo que están intentando derribar “mitos” que, a su juicio, actúan sobre el asunto acerca de qué partido político saldría beneficiado con los votos emitidos desde fuera de fronteras.

“La esperanza que tenemos es que el sistema de partidos entienda que no todos los que están fuera de fronteras son del Frente Amplio”, dijo. Chiazzaro sostuvo que esa idea se remonta a las décadas de 1970 y 1980, tiempos en los que muchos de los que vivían en otros países habían huido de la dictadura y podían estar más vinculados a la izquierda. “Hoy la emigración es un fenómeno económico y social”, afirmó y sostuvo que esos ciudadanos pueden apoyar a cualquier partido político.

“Tenemos un gran entusiasmo y muchas novedades respecto al voto de los uruguayos en el exterior. Estamos trabajando nuevamente para generar una legislación que lo consagre. Entendemos que existe un derecho constitucional enmarcado en el artículo 77 que dice que todos los ciudadanos tienen derecho al voto, independientemente de que residan o no en el país”, dijo el legislador socialista. “En un país con la baja natalidad como Uruguay es muy importante tener un contacto fuerte con los uruguayos en el exterior”, agregó.

El equipo de trabajo conformado por los legisladores frenteamplistas tiene el apoyo de algunos funcionarios de la Corte Electoral que, a título personal, están aportando sus conocimientos para evitar los problemas técnicos que pueda tener el proyecto de ley.

A su vez, la Institución de Derechos Humanos de Naciones Unidas también está colaborando con el asesoramiento. “Hay interés de ayudar porque aquí se está vulnerando un derecho humano. Poder votar es una de las características básicas del orden democrático y republicano”, dijo Chiazzaro.
El legislador agregó que Uruguay y Surinam son los únicos países de toda América del Sur que no permiten el voto desde fuera de fronteras. Los parlamentarios del Frente Amplio esperan tener un borrador del proyecto de ley pronto para el mes que viene.

Otro ajuste

Los parlamentarios frenteamplistas tienen la esperanza de acelerar los trámites a los efectos de que el voto de los uruguayos desde el exterior ya esté vigente para las próximas elecciones de 2019, aunque saben que esa aspiración es poco real.

“Vamos a hacer el intento para que esté vigente para 2019, pero lo veo muy difícil”, reconoció Chiazzaro. Sin embargo, lo que sí esperan que esté solucionado para los comicios que se vienen en dos años es otra característica del sistema electoral que los legisladores consideran discriminatoria.
Se trata de una reglamentación mediante la cual si un uruguayo no vota por dos períodos electorales consecutivos queda inmediatamente inhabilitado a sufragar. “Nos gustaría al menos lograr sacar una ley este año para que aquellos ciudadanos residentes en el exterior, aunque no hayan votado por dos períodos, puedan sufragar”, dijo Chiazzaro.

Apoyo orgánico

Si bien estos nuevos vientos reformistas llegan por impulso parlamentario, la estrategia cuenta con un fuerte apoyo de la orgánica de la coalición de izquierda. José Bayardi, presidente de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio, dejó clara su postura a El Observador.
“La posición del Frente Amplio es insistir en la posibilidad de habilitar que todos los ciudadanos se expresen, estén donde estén”, dijo. “Esa es una línea de trabajo que el Frente Amplio va a seguir. La voluntad está y hay que negociarlo”, afirmó Bayardi.

El proyecto prevé flexibilidades

Los legisladores frenteamplistas descartaron intentar habilitar el voto desde el exterior en forma epistolar (por correo) por considerar que tiene “muchísimos inconvenientes”. En cambio, el modelo elegido es el consular. Es decir, que los consulados que Uruguay tiene en los diferentes rincones del mundo serían el sitio donde los ciudadanos votarían. Uno de los defectos de este sistema es que hay sitios donde viven uruguayos en los que no hay consulados. Si bien aceptó ese obstáculo, el diputado socialista Roberto Chiazzaro se mostró convencido de que es lo mejor. “En los lugares con mayor concentración de uruguayos hay consulados”, dijo a El Observador. De todos modos, adelantó que trabajan en establecer “excepciones” en el proyecto de ley que están redactando en el sentido de que no sea obligatorio votar para aquellos que vivan muy lejos de algún consulado.

Venezuela

El pasado 16 de julio, a pesar del frío y la lluvia, la cola de venezolanos en Uruguay que esperaba para votar en el plebiscito simbólico impulsado por la oposición del gobierno de Nicolás Maduro, daba vuelta la cuadra en la calle Washington, entre Colón y Pérez Castellano, en la Ciudad Vieja montevideana.

Unas 7.000 personas estaban habilitadas para sufragar. Ante las fotos que circulaban en las redes sociales de los venezolanos residentes en Uruguay, algunos integrantes de la oposición valoraron el esfuerzo de esos ciudadanos de enfrentar al gobierno de Maduro. El dirigente de la Vertiente Artiguista, José Bayardi, presidente de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio, fue uno de los que dijo que la oposición mostraba una contradicción porque, al mismo tiempo que defendía el derecho a expresarse de los venezolanos que viven fuera de su país, no prestaba sus votos para que los uruguayos residentes en el exterior tuvieran la misma posibilidad de hacerlo.

Fuente: Observador
7/8/2017