El pico y el desarrollo

Escribe: Dra. Mónica Xavier.

Senadora de la República.

Secretaria General Partido Socialista.

 

Las fuerzas de izquierda tenemos el objetivo de la transformación estructural de la economía, de la práctica democrática y de la cultura política. Esa construcción de una sociedad más solidaria y próspera para todos necesita a los movimientos sociales y, sobre todo, a toda la ciudadanía con voluntad de hacer cambios, para cuyo compromiso solo nuestra fuerza política ofrece una plataforma. Así lo demuestran los resultados de la tozuda realidad.

En las actividades por el Día de la Exportación, que coincidió con los 50 años de creación de la Unión de Exportadores del Uruguay, el ministro de Economía, Danilo Astori, expresó que 2017 “comenzó muy bien para el país a nivel exportador”. Para sostener esa afirmación informó que en los primeros cuatro meses del año las exportaciones de bienes crecieron más de 9 % en comparación con igual período del año anterior. Además, señaló que “en el sector servicios también hubo un comportamiento muy dinámico”.

Por su parte, la ministra de Industria, Carolina Cosse, quien también participó de la actividad, destacó que en el último año al mes de abril la balanza comercial evidenció un saldo positivo: “se exportaron más de 9.000 millones y se importaron algo más de 7.000”. A esto se suma un crecimiento del 5 % en el sector industrial, entre enero y marzo.

Se reafirma así la tendencia de crecimiento económico logrado en la última década. Nada es casualidad. A este extraordinario crecimiento sostenido como no se encuentran antecedentes, los que siempre ajustaron cinturones tuvieron la ocurrencia de explicarlo por el viento de cola. Pero a ese ocurrente bautismo meteorológico de los complejos fenómenos económicos lo pasa por arriba la marcha hacia adelante de una economía que no se detiene y que prolonga la continuidad de la década ganada. Nada tiene que ver con la realidad suponer que el desarrollo es hijo del azar ni tampoco inferir que el crecimiento no enfrenta constantes desafíos y escollos.

Juan Lacaze es ejemplo de una ciudad que supo tener un fuerte desarrollo industrial, y estamos determinados a que pueda volver a tenerlo. No son pocos los esfuerzos que se realizan con ese objetivo. El Gobierno Nacional, a través de la OPP, que dirige Álvaro García, en conjunto con las fuerzas productivas y sociales de esa ciudad del departamento de Colonia, están avanzando en una estrategia de reactivación productiva, identificando las oportunidades de capacitación, emprendimiento e inversión para el desarrollo local que incluyen formación y préstamos para fomentar inversiones.

En menos de dos meses de trabajo conjunto ya se ha comprometido la capacitación y formación profesional específica para todos los trabajadores de Fanapel, a través de 15 cursos y con una inversión directa del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP) de 7,5 millones de pesos. Las capacitaciones fueron acordadas con el Comité Local de Empleo y Formación Profesional de Juan Lacaze y con el sindicato de Fanapel.

Al mismo tiempo, se activó un fondo rotatorio de emergencia para el Programa de Inversión Productiva, para pequeños emprendimientos locales que puedan desarrollarse con un presupuesto de dos millones de pesos, a disposición del departamento. A su vez se implementaron diez asistencias técnicas para micro y pequeñas empresas de la zona, con presupuesto a cargo de INEFOP.

Desconociendo todo esto, uno de los líderes opositores dice a viva voz que lo de nuestros gobiernos es “todo de pico”. Vaya ironía: ese mismo líder es quien reclama ajustes a diestra y siniestra al mismo tiempo que impide que se topeen los sueldos de los cargos de confianza de las intendencias. Queda clara la diferencia entre quienes contribuyen al desarrollo país y quienes desarrollan el pico.